Estudiante Apuñalado por Compañera en Instituto del Pedregal Lucha por su Vida
Un adolescente de 15 años se encuentra en estado crítico tras ser atacado con un arma blanca en su centro educativo.

Tegucigalpa, Honduras- Un adolescente identificado como Alexander, de aproximadamente 15 años, se debate entre la vida y la muerte tras ser apuñalado en tres ocasiones por una compañera del Instituto San José del Pedregal. El suceso ha generado conmoción en la comunidad educativa y en la sociedad hondureña.
El violento incidente tuvo lugar el lunes por la mañana, en horario escolar, dentro de las instalaciones del centro educativo. Aún se desconocen las causas del ataque, y las autoridades competentes no han confirmado si se han tomado medidas contra la agresora.
Alexander fue trasladado de urgencia al Hospital Escuela, donde recibe atención médica intensiva debido a la gravedad de las heridas sufridas. Hasta el momento, ni los directivos del Instituto San José del Pedregal ni la Secretaría de Educación han emitido declaraciones oficiales sobre el incidente.
Este caso ha reabierto el debate sobre la creciente violencia en las instituciones educativas. De acuerdo con UNICEF, la violencia escolar abarca desde el acoso verbal hasta las agresiones físicas graves, como la que hoy mantiene a Alexander en estado crítico.
“Ningún estudiante debería temer ir a la escuela. Sin embargo, para muchos jóvenes en todo el mundo, la escuela es un lugar peligroso”, señala el organismo internacional. UNICEF insta a docentes, padres y autoridades a trabajar juntos para crear entornos escolares seguros. La violencia en las aulas puede tener consecuencias devastadoras a largo plazo en la salud mental, el rendimiento académico y el desarrollo social de los jóvenes afectados.
Mientras Alexander lucha por su vida, la sociedad exige respuestas y medidas preventivas. La situación plantea interrogantes sobre el ambiente escolar, la salud mental de los estudiantes y la capacidad de las instituciones para prevenir este tipo de tragedias.
Los estudiantes tienen derecho a sentirse seguros en sus centros educativos. La prevención de la violencia escolar no es una opción, sino una responsabilidad compartida por todos los miembros de la sociedad.