FF. AA. condicionan apoyo al CNE y subordinan solicitudes a la presidenta Castro
El Ejército advierte que toda petición del CNE deberá pasar por la mandataria, generando preocupación sobre la independencia institucional y la cadena de mando.

Tegucigalpa, Honduras- Una declaración oficial emitida por las Fuerzas Armadas de Honduras ha generado inquietud y críticas sobre el rol que la institución castrense jugará en el actual proceso electoral, luego de que se informara que toda solicitud relacionada al apoyo logístico o de seguridad al CNE deberá dirigirse directamente a la presidenta Xiomara Castro.
Mediante un comunicado público, las Fuerzas Armadas aseguraron que seguirán brindando seguridad a las instalaciones del Consejo Nacional Electoral (CNE), pero aclararon que, en cumplimiento del artículo 277 de la Constitución, cualquier requerimiento futuro deberá ser canalizado exclusivamente a través de la mandataria y Comandante General de la institución armada.

El anuncio no pasó desapercibido y generó alarma en diversos sectores políticos, al considerar que esta medida coloca un filtro político directo entre el CNE y las Fuerzas Armadas, lo que podría interpretarse como un intento del Ejecutivo de ejercer control sobre el desarrollo del proceso electoral.
Analistas y actores de oposición han expresado su preocupación ante lo que catalogan como una subordinación institucional sin precedentes, recordando que las Fuerzas Armadas deben actuar como garantes imparciales del proceso electoral y no supeditarse a intereses partidarios.
Aunque el comunicado afirma que se respetará el cronograma y solicitudes previamente acordadas, se percibe como una advertencia al CNE, especialmente en un contexto donde ya hay tensiones internas y denuncias sobre bloqueo y falta de voluntad política para sesionar.
Esta decisión se da en medio de la crisis institucional que enfrenta el órgano electoral, que actualmente se encuentra estancado debido a la ausencia del consejero Marlon Ochoa, afín al oficialismo, quien ha impedido la realización de sesiones claves.
El artículo 277 invocado por las Fuerzas Armadas establece su rol en procesos electorales, pero no prohíbe la comunicación directa con el CNE. Por lo tanto, se cuestiona el verdadero motivo de este mensaje, que parece más político que constitucional.
Este tipo de posicionamientos avivan los temores sobre un eventual uso político de las Fuerzas Armadas en el marco de las elecciones de 2025, debilitando aún más la confianza ciudadana en las instituciones democráticas.