Honduras crece a menor ritmo mientras la burocracia absorbe más recursos
El gasto administrativo aumentó 46% en tres años, reduciendo espacio para inversión productiva, mientras las exportaciones mejoran y la inflación muestra señales de desaceleración.

Tegucigalpa. – Honduras continúa enfrentando grandes desafíos estructurales que limitan su crecimiento económico y desarrollo sostenible. Uno de los puntos que más preocupa es el incremento del gasto en burocracia administrativa, que entre 2022 y 2025 aumentó un 46%, alcanzando los 15,801 millones de lempiras. Este crecimiento, incluso superior al gasto salarial de la Administración Central, refleja un aparato administrativo cada vez más costoso y que no necesariamente responde a objetivos estratégicos, reduciendo el margen para inversión productiva y generación de empleo.
En materia de actividad económica, el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) registró un crecimiento de 3.9% en el primer semestre de 2025, aunque a un ritmo menor que el observado en 2024. Los sectores más dinámicos fueron la intermediación financiera, telecomunicaciones, transporte y agricultura, considerados como motores del crecimiento, aunque no todos con impacto directo en la creación de empleos masivos.
Respecto a los precios, la inflación interanual a julio fue de 4.41%, mostrando una desaceleración frente al año anterior. Sin embargo, los incrementos siguen concentrándose en rubros sensibles como alimentos, bebidas, vivienda y servicios de alojamiento, lo que mantiene presión sobre los hogares hondureños.
En el sector externo, las exportaciones sumaron 6,654 millones de dólares en el primer semestre, lo que representa un incremento del 16% en comparación con 2024.
Este desempeño fue impulsado principalmente por el café y el aceite de palma. Por su parte, las importaciones alcanzaron los 9,977 millones de dólares, generando un déficit comercial de 3,323 millones de dólares, que si bien continúa siendo elevado, muestra una reducción del 15% respecto al año anterior, gracias al efecto positivo de los precios internacionales del café.
Con este panorama, Honduras enfrenta el reto de equilibrar sus cuentas públicas, fortalecer la inversión productiva y mantener la estabilidad macroeconómica, en un entorno donde la burocracia estatal absorbe cada vez más recursos que podrían destinarse al desarrollo sostenible y la generación de oportunidades.