Congreso de Honduras rechaza injerencia de congresistas de EE. UU. y defiende soberanía nacional
La Comisión de Relaciones Internacionales denuncia intentos de desestabilización por parte de sectores ultraconservadores estadounidenses y exige retractación inmediata por declaraciones basadas en desinformación y vínculos con redes criminales.

Tegucigalpa, Honduras.- La Comisión de Relaciones Internacionales e Integración Regional del Congreso Nacional de Honduras emitió un comunicado contundente en el que expresa su rechazo a las recientes declaraciones de los congresistas estadounidenses Brian Mast, Carlos A. Giménez y María Elvira Salazar, calificándolas como una inaceptable injerencia en los asuntos internos del país. Las afirmaciones publicadas por la cuenta oficial del Comité de Asuntos Exteriores del Congreso de EE. UU. fueron consideradas desinformadas y políticamente motivadas, basadas en fuentes asociadas a redes criminales condenadas por narcotráfico.
En el comunicado, la Comisión denuncia que estos sectores ultraconservadores de la política estadounidense mantienen vínculos históricos con estructuras que convirtieron a Honduras en un narcoestado durante más de una década. Además, subraya que la intención detrás de estas declaraciones es socavar el proceso democrático hondureño, justo cuando las encuestas favorecen a la candidata presidencial Rixi Moncada. Según el Congreso, se está intentando imponer un relato de desestabilización sin sustento, mientras se ignoran logros como la depuración institucional y la reducción histórica de los índices de violencia.
Asimismo, se desmienten versiones que afirman un colapso democrático y el fin del tratado de extradición con EE. UU. El Congreso informa que se han aprobado 19 decretos para garantizar elecciones limpias en 2025, con más de 4,000 millones de lempiras destinados al proceso electoral. También destaca que el tratado de extradición sigue vigente hasta enero de 2026, y que la administración de la presidenta Xiomara Castro ha triplicado las capturas con fines de extradición en comparación con el gobierno anterior.
La Comisión denunció además que estas afirmaciones infundadas perjudican agencias de cooperación como la Joint Interagency Task Force South (JIATF South), con sede en Key West, Florida, que ha trabajado activamente con Honduras en la interdicción del narcotráfico. Se recordó que en mayo de 2023 se levantaron restricciones de cooperación aérea por parte de EE. UU., en reconocimiento a los avances de Honduras en seguridad y control del espacio aéreo. Estos esfuerzos se han traducido en la reducción drástica de la migración irregular y una baja sostenida en la tasa de homicidios, que ahora es la más baja en 20 años.
Finalmente, la Comisión exigió la retractación inmediata de los congresistas involucrados y reiteró que las relaciones entre Honduras y Estados Unidos deben basarse en respeto mutuo, no injerencia y cooperación genuina. Subrayó que, conforme a la Constitución de Honduras, la política exterior es competencia del Poder Ejecutivo, y cualquier intento por imponer agendas externas representa una afrenta a la soberanía nacional. “Honduras ya no es el patio trasero de nadie”, concluyó el pronunciamiento oficial.