Agricultores hondureños abastecen escuelas y fortalecen la seguridad alimentaria

Agricultores hondureños abastecen escuelas y fortalecen la seguridad alimentaria

Un programa del PMA conecta la producción local con la merienda escolar y genera ingresos en zonas rurales.

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Tegucigalpa/Ciudad de Panamá.– Cada semana, pequeños agricultores hondureños llevan alimentos frescos directamente a las escuelas de sus comunidades, como parte de un modelo impulsado por el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU que busca unir nutrición infantil y desarrollo rural.

Uno de ellos es Pedro, agricultor de 57 años del municipio de Pespire, Choluteca, quien cultiva plátano, maíz, nance, aguacate y yuca en su parcela para abastecer a centros educativos locales. Su producción forma parte de una iniciativa que prioriza la compra directa a la agricultura familiar para la merienda escolar.

El productor asegura que el programa le permitió acceder por primera vez a un mercado estable. “Antes producíamos, pero no teníamos a quién venderle. Ahora contamos con ingresos semanales que nos ayudan a cubrir alimentación, salud y otras necesidades”, relató.

El PMA, a través de asociaciones locales, financia la siembra y compra los productos a los agricultores, garantizando alimentos frescos, nutritivos y sin químicos para los estudiantes, al tiempo que fortalece la economía comunitaria.

Según la directora del PMA en Honduras, Stephanie Hochstetter, este modelo convierte al organismo en un “comprador ancla” que genera demanda previsible, impulsa estándares de calidad y crea condiciones para que gobiernos y sector privado amplíen estas iniciativas de forma sostenible.

La agricultura familiar representa el 81 % de las explotaciones agrícolas en América Latina y el Caribe, pero enfrenta desafíos como baja productividad, acceso limitado a mercados y alta vulnerabilidad climática. En Honduras, persisten brechas en infraestructura de almacenamiento, procesamiento y mecanismos de protección financiera frente a riesgos climáticos.

Ante este panorama, el PMA promueve estrategias de adaptación al cambio climático y mecanismos de compra más inclusivos. Países como Guatemala, Ecuador, Brasil y Colombia ya destinan parte de sus presupuestos de alimentación escolar a la compra de productos de la agricultura familiar.

“Las compras públicas locales pueden mejorar la seguridad alimentaria, dinamizar la economía rural y aportar a la sostenibilidad ambiental si se diseñan con criterios de inclusión”, subrayó Hochstetter.

sinfiltrohns@gmail.com
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