Cohep advierte deterioro económico y urge reactivar empleo formal
Alejandro Kaffati señala que Honduras arrastra rezagos productivos y creciente informalidad que el nuevo gobierno deberá enfrentar sin excusas.

Tegucigalpa, Honduras.- La presión económica vuelve a colocarse en el centro del debate nacional. Para Alejandro Kaffati, analista del Cohep, Honduras llega al cambio de gobierno con un escenario que combina deuda elevada, baja productividad y una generación de empleo incapaz de sostener a los hogares.
El economista explicó que, aunque las cifras macro pueden parecer estables, la vida cotidiana demuestra otra realidad: el país no está creando oportunidades y varios sectores clave acumulan años sin recuperar dinamismo. El agrícola —detalló— lleva más de un lustro sin políticas que lo impulsen, generando mayores brechas territoriales y pérdida de competitividad.
Kaffati también subrayó que la informalidad continúa creciendo más rápido que el empleo formal, lo que mantiene a millones de hondureños en condiciones de vulnerabilidad. Esta tendencia, dijo, está directamente relacionada con los altos niveles de pobreza que afectan a cerca de seis millones de personas.
A esto se suma la fuerte dependencia de las remesas, un endeudamiento que supera los 17 mil millones de dólares y la falta de incentivos para atraer inversión extranjera y nacional. Sin resolver la inseguridad jurídica y los conflictos de tierras —advirtió— será imposible estabilizar el clima económico.
El Cohep considera que el próximo gobierno deberá asumir un trabajo complejo: ordenar las finanzas, recuperar la confianza, generar certidumbre y tomar decisiones que permitan abrir nuevos espacios laborales. Sin eso, afirmó Kaffati, Honduras seguirá atrapada en el mismo ciclo de pobreza y estancamiento.


