Nasralla: “No voy a permitir un fraude electoral en noviembre”
El candidato presidencial del Partido Liberal acusa al oficialismo de preparar un fraude y de usar a los colectivos como mecanismo de intimidación.

Tegucigalpa, Honduras- El aspirante presidencial por el Partido Liberal, Salvador Nasralla, aseguró este lunes que no permitirá que se consume un fraude electoral en las elecciones generales previstas para el 30 de noviembre en Honduras.
Mediante un pronunciamiento en su cuenta oficial en la red social X, Nasralla denunció que los llamados del coordinador de Libre, Manuel Zelaya, y de la consejera Rixi Moncada a movilizar a los colectivos oficialistas constituyen una estrategia para sembrar miedo en la población y allanar el camino a un proceso viciado.
“El llamado de Moncada y Zelaya a sacar a los colectivos de Libre a las calles es una forma de coacción política que evidencia un intento de manipular los resultados de los comicios. No lo permitiré”, escribió el presidenciable liberal.
Nasralla argumentó que tales acciones violan principios fundamentales establecidos en la Constitución y en la Ley Electoral, que garantizan la libertad, transparencia y paz en los procesos democráticos. También acusó al actual gobierno de usar estructuras estatales y grupos organizados para imponer su voluntad.
Según el líder opositor, lo que ocurre en el país es una señal clara de que el oficialismo busca perpetuarse en el poder al estilo de regímenes autoritarios como los de Venezuela, Cuba y Nicaragua. “Libre pretende destruir la democracia hondureña y mantenerse en el poder por décadas. Los ciudadanos no lo permitiremos”, advirtió.
Además, hizo un llamado a la población a mantenerse alerta, organizada y comprometida con la defensa del proceso democrático. “Esta elección no es cualquier evento, es una lucha por la libertad, por la justicia y por el futuro del país”, sostuvo.
Por último, Nasralla pidió a la comunidad internacional y a los organismos de derechos humanos y electorales alzar la voz ante lo que describió como un “asesinato a la democracia”. Finalizó reafirmando su compromiso de defender Honduras “con la ley en la mano y el respaldo del pueblo”.