Hijastro mata a su padrastro tras descubrir que golpeó a su madre
El hecho ocurrió en Altamira, Namasigüe, cuando un joven presuntamente disparó a quemarropa contra su padrastro, tras un aparente episodio de violencia doméstica.

Choluteca, Honduras- La madrugada del martes, un hecho de sangre estremeció a la comunidad de Altamira, en el municipio de Namasigüe, Choluteca, luego de que un hombre muriera a causa de múltiples disparos. El principal sospechoso es su hijastro, quien habría reaccionado al ver a su madre con signos de haber sido golpeada
El fallecido fue identificado como José Erazo Osorto, de 42 años, quien fue encontrado sin vida cerca de su vivienda. Según los primeros informes, el ataque habría sido perpetrado por el hijastro de Erazo Osorto, luego de que este presuntamente agrediera físicamente a su pareja.
Vecinos relataron que el joven, al ver a su madre con evidentes signos de violencia, discutió brevemente con ella antes de salir en busca de su padrastro. Minutos después, se escucharon varios disparos en las cercanías de la vivienda, donde el hombre fue hallado sin signos vitales.
“Todo pasó tan rápido. Él miró golpeada a la mamá, se enojó y salió a buscarlo”, declaró una vecina a medios locales. Las autoridades aún no han confirmado oficialmente la condición médica de la mujer agredida.
Tampoco se ha precisado el paradero del joven señalado como responsable del crimen, quien supuestamente huyó tras cometer el homicidio. La Policía Nacional continúa las investigaciones en la zona para dar con su paradero.
El cuerpo de Erazo Osorto está siendo velado por familiares en su residencia, donde se vive un ambiente de consternación y dolor. Los vecinos expresaron su tristeza ante la situación y pidieron justicia por lo ocurrido.
Este suceso se suma a la ola de violencia que atraviesa el departamento de Choluteca, donde ya se registran 50 homicidios en lo que va del 2025. A nivel nacional, el Sistema Estadístico Policial en Línea (Sepol) contabiliza un total de 1,103 muertes violentas.
Organizaciones defensoras de derechos humanos han señalado que este caso refleja el impacto de la violencia doméstica y la falta de atención a las denuncias de agresión en el entorno familiar.