Desde el TJE piden que el Congreso marque límites tras polémica en el CNE
El magistrado Mario Flores Urrutia considera que las acciones del consejero Marlon Ochoa durante el proceso electoral deben tener consecuencias y no quedar sin sanción.

Tegucigalpa, Honduras.- Para el presidente del Tribunal de Justicia Electoral, Mario Flores Urrutia, lo ocurrido durante el proceso electoral de 2025 dentro del Consejo Nacional Electoral no puede cerrarse sin responsabilidades.
El magistrado remarcó que las actuaciones del consejero Marlon Ochoa deben analizarse a profundidad y que corresponde al Congreso Nacional de Honduras tomar decisiones que sienten un precedente político e institucional.
A su criterio, permitir que situaciones como estas pasen sin consecuencias enviaría un mensaje negativo sobre la rendición de cuentas en los organismos electorales.
En relación con los audios que circulan en los que supuestamente se menciona a la consejera Cossette López y al diputado Tomás Zambrano en un presunto plan de fraude electoral, Flores Urrutia sostuvo que esas acusaciones responden a un ambiente de tensión política y a intentos de generar presión.
Según el magistrado, detrás de esas versiones estaría la intención del Partido Libertad y Refundación de sostener su narrativa en medio del escenario electoral.
Asimismo, se refirió al comportamiento de su colega Mario Morazán, señalando que ha mantenido una postura constante de victimización dentro del debate institucional.
Flores Urrutia adelantó que el pleno del Tribunal de Justicia Electoral trabaja en un informe que detallará lo ocurrido dentro del organismo durante el proceso electoral de 2025, documento que será presentado próximamente.


